Suárez, un hombre para la eternidad

Tomás Moro: “Yo concedería al diablo el beneficio de la ley, por mi propia seguridad”

En estas horas amargas en las que despedimos al que fue el primer Presidente de la democracia que hoy conocemos, todo son imágenes, idearios y discursos de una época que buscó construirse desde un pilar fundamental: la confianza.

El pueblo entonces necesitaba de una figura que no fuera una incógnita, sino un estratega; que no dibujara quimeras, sino  que fuera capaz de hacer rápidamente lo que era necesario hacer, aunque las soluciones, como dijera en su discurso de candidato, no fueran “inmediatas y milagrosas” ni fuesen a satisfacer de la noche a la mañana “todas las reivindicaciones, incluso las de estricta justicia”.

Sobre la confianza Suárez buscó convertirse en un líder capaz de fijar un objetivo y cumplirlo en tiempo y forma, y sobre la confianza forjó su discurso con 7 promesas, 7 compromisos, 7 repeticiones de un slogan que se convirtió casi en un mantra: “puedo prometer y prometo”:

Hoy es un tiempo de confusión, de líderes de barro que buscan mirarse en el espejo de la historia para tomar notas y dar lecciones, para todos ellos aquí van las 7 promesas de un hombre que, como en su día Tomás Moro, antepuso la obediencia a su propia conciencia y la lucha por la libertad individual al poder organizado, y fue capaz de renunciar a los honores de su cargo por algo más valioso, su país.

 

Sin comentarios | Leído 125 veces

Tu puedes enviar una respuesta, or trackback desde tu propio site.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *